Un sábado
cualquiera me dispongo a salir por el tee del 1 del Club de Golf Vallromanes y observo que en medio de la calle un niño de unos 10 años con su carrito manual y su abuelo de aproximadamente 70 años con su moto eléctrica, se disponen a realizar su segundo golpe a green.
Tras esta reflexión ya me contarán ustedes qué deporte puede existir donde puedan jugar a la vez dos personas de edades tan distintas .Esa visión tan fantástica que tuve en esa tarde me hizo pensar por un momento en lo beneficioso que resultaría ese partido para ambos jugadores.
En primer lugar, para el senior de 70 años, ese partido representa una inyección de salud, tanto psíquica como física, ya que puede jugar con su nieto, ver su evolución en el campo, disfrutar de su compañía, darle sabios consejos y sobretodo “educarlo” en los hábitos y maneras que todo jugador de golf debe comportarse en el campo. El abuelo le enseñará a reponer las chuletas, alisar los bunkers y a reparar los piques causados en el green.
Todos esos momentos para nuestro “senior” son de indudable salud mental abstrayéndose de los problemas y del stress que la vida conlleva, centrándose en dar una calidad educacional al nieto que está formando.
Qué duda cabe que además del beneficio psíquico, está el no menos que recomendado por nosotros los médicos, beneficio físico, donde en la práctica del golf se estimulan, por ejemplo, los sistemas nerviosos central y periférico, al dar órdenes nuestro cerebro a los miembros del cuerpo para ejecutar correctamente los movimientos adecuados en la realización de un buen swing y un satisfactorio golpe.
En todo este amalgama de “inputs” tanto el aparato locomotor como los aparatos cardio-respiratorio y circulatorio se encuentran en constante movimiento para una normofuncionalidad así como un equilibrio vital.
En cuanto al niño ,recibe uno de los mejores placeres que hay en la vida que no es otro que el poder disfrutar de los sabios consejos de su abuelo, además de una clase práctica de educación, que tanta falta hace en la sociedad de hoy en día.
Por unos instantes dejará la “tablet” y demás aparatos electrónicos para centrarse en el juego que tanto le apasiona, el golf.
La psique del niño se debe trabajar a todos los niveles y esas normas de etiqueta y conducta en el campo, con toda certeza serán aplicadas con el paso de los años en su vida cotidiana.
Para completar el desarrollo físico del niño, el golf es un deporte que combina elasticidad, armonía y movilidad en todos los golpes que se ejecutan, junto a un buen trabajo físico que no daña las articulaciones, sino que permite una práctica deportiva donde los traumatismos y lesiones deportivas se minimizan, evitando de esta manera que acudan a nuestras consultas médicas.
En definitiva, si ustedes gozan del privilegio de poder ver en un campo de golf a una pareja de jugadores de tan dispar edad, disfruten del momento porqué será un beneficio también para su salud física y mental. Sonrían al golf, sonrían a la vida.
Dr. Jaume Aldabó
Vocal médico y de salud medioambiental
Miembro de la Junta Directiva del club de Golf Vallromanes